Carlos Alvarado Quesada se convirtió esta mañana en el presidente número 48 de Costa Rica, siendo uno de los presidentes más jóvenes del país al tener la edad de 38 años. En la Plaza de la Democracia el presidente saliente, Luis Guillermo Solís Rivera, le entregó la banda presidencial.

En su primer discurso, Alvarado Quesada sostuvo que es necesario del trabajo de todos los costarricenses, además de que su administración dará los pasos correctos para avanzar dinámicamente. “Nuestras herramientas serán trabajo en equipo, seguimiento feroz, agilidad y honestidad. Siempre pensaremos en la mayoría, con especial énfasis en los más necesitados”, expresó.

“Debemos resolver de una vez por todas los riesgos que conlleva el tener un alto déficit fiscal. Esta será la quinta administración que de manera sucesiva tendrá que lidiar con este tema, con una diferencia radical con relación a las cuatro anteriores: el tiempo está a punto de agotarse para hacer esta reforma. Y eso pone en riesgo a la nación de cara a sus 200 años.

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